Mientras el país asimila los resultados de la jornada electoral de ayer, donde el Congreso se reconfigura y las fuerzas políticas miden sus nuevos alcances, para el pueblo negro la lectura va más allá de un color partidista. Las elecciones de este domingo volvieron a poner a prueba la Circunscripción Especial: esa herramienta ganada a pulso para que nuestra voz no dependa de las maquinarias tradicionales, sino de la legitimidad de los consejos comunitarios y la defensa del territorio.
La política como herramienta de resistencia
Históricamente, el papel del pueblo negro no ha sido el de un invitado a la mesa, sino el de quien ha tenido que construir su propio espacio. Desde el cimarronismo —que fue el primer ejercicio de soberanía real en América— hasta la Ley 70 de 1993, nuestra participación política ha tenido un solo norte: la autonomía.
Más allá de los nombres que ocuparán las curules afro, lo que se disputaba ayer era la representación de agendas que el resto del país suele ignorar:
- La propiedad colectiva: Que sigue bajo amenaza por intereses extractivistas.
- La Consulta Previa: Nuestro derecho fundamental a decidir qué pasa en nuestras casas.
- La reparación histórica: No como discurso, sino como inversión real en regiones que el Estado solo mira para sacar recursos.
La Invisibilidad tras la Abolición (1851)
Aunque la esclavitud se abolió formalmente el 1 de mayo de 1851, el Estado colombiano entró en un periodo de «blanqueamiento» ideológico. El pueblo negro contribuyó a la construcción de la República (en las guerras de independencia y la economía), pero sus derechos territoriales y culturales fueron ignorados durante más de un siglo.
El Hito de la Constitución de 1991 y la Ley 70
Este es el momento de mayor reivindicación jurídica. El movimiento social afrocolombiano logró que la nueva Constitución incluyera el Artículo Transitorio 55, que luego dio vida a la Ley 70 de 1993.
- Reconocimiento como Etnia: Por primera vez, el Estado reconoció al pueblo negro como un grupo étnico con derecho a la propiedad colectiva de la tierra.
- Derechos Territoriales: Se titularon millones de hectáreas, especialmente en la cuenca del Pacífico, reconociendo que la relación con la tierra es ancestral y no solo comercial.
- Identidad Cultural: Se protegen las prácticas tradicionales de producción y la educación propia (etnoeducación).
El Papel en el Conflicto y la Paz
Históricamente, los territorios afro han sido el escenario de la guerra, sufriendo desplazamientos masivos y despojo. Sin embargo, su papel ha sido el de guardianes del territorio.
- Organizaciones como el Proceso de Comunidades Negras (PCN) han sido fundamentales para posicionar la agenda de los derechos humanos y la protección del medio ambiente frente a modelos extractivistas.
- En el Acuerdo de Paz de 2016, la insistencia de los líderes afro e indígenas logró la inclusión del Capítulo Étnico, garantizando que la implementación de la paz respete la autonomía de sus autoridades.
Nuestra presencia en el Congreso es el resultado de siglos de lucha; que el resultado de ayer sea un mandato para seguir defendiendo la vida.




