En Buenaventura la exigencia de derechos laborales volvió a ser respondida con represión. Las y los trabajadores del sector educativo se movilizaban de forma pacífica para exigir el pago de acreencias, garantías de contratación e incentivos adeudados. Sin embargo, la jornada fue interrumpida por un operativo de la Policía Nacional que disolvió la concentración y generó momentos de alta tensión en el territorio.
La respuesta institucional priorizó el choque y la intimidación sobre el diálogo, justificando la intervención con el argumento de habilitar la movilidad. La comunidad educativa y diversas organizaciones sociales señalaron que la concentración no justificaba el uso desmedido de la fuerza, dejando al descubierto la falta de garantías reales para el ejercicio de la protesta social en el distrito.
Rechazamos categóricamente este accionar institucional y exigimos a la Alcaldía Distrital, a la Secretaría de Educación y a los órganos de control la instalación inmediata de una mesa de concertación sin intimidaciones, la investigación disciplinaria a los mandos policiales responsables y el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo para respaldar las peticiones legítimas del gremio docente.




