La escalada de violencia y persecución contra la población migrante en Sudáfrica ha alcanzado niveles críticos. En las últimas semanas, más de 160.000 personas extranjeras se han visto obligadas a huir del país tras el vencimiento de ultimátums impuestos por grupos extremistas y movilizaciones que exigen la expulsión de trabajadores provenientes de naciones vecinas como Zambia, Zimbabue y Mozambique.
El incremento de saqueos, agresiones físicas y desplazamientos forzados configura una grave crisis humanitaria y expone el deterioro de las garantías de derechos fundamentales en la región.
Es profundamente contradictorio que estos actos de persecución se consoliden en la nación que enfrentó y venció al régimen segregacionista del apartheid. Durante las décadas de resistencia contra el racismo institucional, fueron precisamente los países vecinos de la región los que abrieron sus fronteras, brindaron refugio y construyeron la red de solidaridad panafricana que sostuvo la lucha del pueblo sudafricano.
Que hoy se responsabilice a la población migrante de la crisis económica o el desempleo en Sudáfrica refleja un peligroso olvido histórico. Utilizar a las comunidades desplazadas como chivos expiatorios reproduce los mismos mecanismos de marginación, deshumanización y violencia que el apartheid impuso en el pasado.
La reproducción de las políticas de odio europeas
Esta ola de rechazo en el sur del continente africano dialoga directamente con las narrativas de discriminación y la criminalización de la movilidad humana que se han asentado en Europa. La violencia institucional, el cierre de fronteras y la estigmatización de quienes buscan refugio o trabajo son dinámicas que hoy se replican de manera alarmante.
Rechazar categóricamente estos brotes de xenofobia es una responsabilidad urgente para los gobiernos y los movimientos sociales de la región. La movilidad humana es un derecho, y la dignidad de las personas migrantes no puede subordinarse al odio ni al rechazo.
Fuentes consultadas
- Swissinfo (2026). Más de 160.000 extranjeros huyeron de Sudáfrica tras una ola de violencia contra los migrantes
- El País (2026). Miles de personas marchan contra los inmigrantes en Sudáfrica tras cumplirse el ultimátum de los grupos racistas para expulsarlos del país
- Deutsche Welle (2026). La xenofobia en Sudáfrica provoca un retorno obligado a Zambia
- RFI (2026). Más de 160.000 extranjeros huyeron de Sudáfrica tras una ola de violencia contra los migrantes




