Desde el Proceso de Comunidades Negras en Colombia – PCN expresamos nuestro profundo rechazo frente a la decisión del gobierno boliviano de expulsar a la embajadora de Colombia, Elizabeth García, en un acto que consideramos desafortunado, desproporcionado y contrario a los principios democráticos del diálogo entre pueblos hermanos de Nuestra América.
La expulsión de la embajadora constituye una respuesta lamentable al llamado del presidente Gustavo Petro de promover caminos de concertación, paz y salidas políticas al conflicto y a la crisis que atraviesa Bolivia. Creemos firmemente que la mediación diplomática orientada al entendimiento entre los pueblos no puede convertirse en motivo de sanción ni persecución política.
Desde el PCN respaldamos plenamente los esfuerzos del Estado colombiano encaminados a fortalecer la integración latinoamericana, la soberanía de los pueblos y la construcción de soluciones pacíficas ante las tensiones sociales y políticas de la región. La paz no se construye desde el aislamiento ni desde la confrontación, sino desde el reconocimiento mutuo, la escucha y la defensa de la dignidad humana.
Manifestamos igualmente nuestra solidaridad con la embajadora Elizabeth García, una mujer comprometida históricamente con la defensa de los derechos humanos, los derechos de los pueblos indígenas, pueblo Negro y los sectores históricamente excluidos de América Latina. Su trayectoria ha estado marcada por la búsqueda de justicia social, el respeto por la vida y la promoción de relaciones diplomáticas basadas en el respeto y la cooperación entre naciones.
Reconocemos en la embajadora una voz coherente con las luchas de los pueblos negros, indígenas y populares del continente, así como una defensora de los procesos de paz y de la necesidad de avanzar hacia democracias más incluyentes y plurales. Los ataques contra liderazgos comprometidos con la justicia y la reconciliación representan también una amenaza para quienes creemos en la construcción de sociedades más equitativas.
Como Proceso de Comunidades Negras reiteramos que los pueblos afrodescendientes hemos sido históricamente constructores de paz, resistencia y dignidad. Por ello, rechazamos cualquier acción que debilite el diálogo diplomático, profundice las divisiones regionales o desconozca el papel de quienes trabajan por la mediación y la solución pacífica de los conflictos.
Hacemos un llamado a los gobiernos de América Latina a preservar los canales diplomáticos, respetar las diferencias políticas y priorizar siempre el bienestar de los pueblos por encima de las confrontaciones institucionales. Nuestra región necesita más puentes de solidaridad y menos escenarios de ruptura.
Finalmente, reiteramos nuestro respaldo a la embajadora Elizabeth García y a todas las mujeres y liderazgos que, desde distintos escenarios, continúan defendiendo la vida, la soberanía, los derechos colectivos y la paz con justicia social.
¡La paz se construye con diálogo, dignidad y solidaridad entre los pueblos!




