El voto en contra de Colombia ante la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que reclama el fin del embargo de Estados Unidos sobre Cuba marca un giro diplomático que genera profunda preocupación en las organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos. La posición asumida por el gobierno de turno al desmarcarse del rechazo histórico al bloqueo económico ha provocado un amplio repudio, incluso desde sectores políticos que exigen coherencia en la política exterior y la defensa de la dignidad de los pueblos.
Esta postura gubernamental ocurre en un contexto sumamente crítico para la sociedad cubana. Estudios e informes recientes revelan que casi el 70% de la población en Cuba vive en situación de pobreza, una condición caracterizada por la escasez generalizada de alimentos, la falta de medicamentos, los continuos apagones y el deterioro estructural de los servicios básicos.
Las dinámicas de la pobreza en la isla no afectan a todos por igual, sino que presentan un impacto marcadamente diferencial. Diversos análisis e investigaciones internacionales señalan que la pobreza extrema golpea de manera principal al pueblo negro en Cuba, perpetuando brechas de inequidad originadas por el racismo estructural y la falta de oportunidades. La combinación del impacto acumulado de las sanciones externas con las condiciones socioeconómicas internas recae con mayor gravedad sobre las poblaciones históricamente marginadas de la isla.
La decisión de alinearse en contra de los reclamos por el fin de las sanciones económicas representa un distanciamiento de los principios de solidaridad, justicia histórica y protección integral de los derechos humanos. Darle la espalda a las exigencias que buscan aliviar las cargas sobre la población civil contribuye a legitimar medidas de coerción que agudizan el sufrimiento de la gente en sus territorios.
Sostener una política exterior comprometida con la dignidad exige condenar las medidas que perpetúan la pobreza y la exclusión, respaldando de manera irrestricta la autodeterminación, la justicia étnico-racial y la garantía de una vida digna para el pueblo cubano.
Referencias:
Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia
Asamblea General de las Naciones Unidas
Análisis de Deutsche Welle sobre la resolución contra el embargo
Estudio de CLACSO sobre la afectación diferencial en la población afrodescendiente
Informe de Raza e Igualdad sobre la pobreza en la población afrodescendiente de Cuba




