Buenaventura conmemora hoy 486 años de existencia. No se trata de una fecha para discursos oficiales ni retórica festiva, sino de un momento para la memoria colectiva sobre un territorio que sostiene la economía de Colombia mientras resiste el abandono estatal y la desigualdad estructural.
Por las terminales marítimas de este distrito transita cerca del 40% del comercio internacional del país, movilizando más de la mitad de la carga de importación y exportación nacional. Sin embargo, la inmensa riqueza que cruza sus muelles contrasta drásticamente con la realidad de su gente, que sigue enfrentando graves deficiencias en el acceso a agua potable, educación de calidad, salud digna y seguridad.
La verdadera riqueza de Buenaventura no está en los contenedores que entran y salen, sino en su tejido social. Frente a la privatización portuaria de los años noventa que precarizó el empleo, y ante el embate de la violencia, el pueblo bonaverense ha respondido históricamente con organización, articulación comunitaria y movilización pacífica.
El camino organizativo de la ciudad está marcado por hitos de dignidad donde la ciudadanía ha sabido ponerse de pie de manera unificada. Desde las huelgas de 1964 y las protestas de 1998, hasta el histórico Paro Cívico de 2017, la consigna ha sido clara: el puerto no puede seguir operando de espaldas a su gente.
Para conocer a fondo esta historia de lucha contada por sus propios protagonistas, recomiendo ver el documental «Paro Cívico de Buenaventura, Voces de Resistencia», disponible en el canal del Movimiento Social en YouTube: https://youtu.be/Ph1yJhyY63g
¡Feliz Cumpleaños, Buenaventura!




