Hoy celebramos la entrega de Títulos Colectivos.
Nada de esto hubiera sido posible sin la fuerza de la comunidad.
Sin su paciencia en cada reunión.
Sin su participación en cada asamblea.
Sin su compromiso para cumplir cada requisito, cada orientación, cada paso del proceso.
Fue un camino de retos técnicos, administrativos y organizativos.
Un camino que exigió disciplina, unidad y convicción.
Gracias por creer.
Gracias por persistir.
Gracias por sostener el proceso incluso cuando parecía difícil.
Este logro no pertenece a una institución.
Pertenece a la comunidad que nunca soltó su territorio.
Hoy celebramos un título.
Pero sobre todo celebramos la organización, la dignidad y la fuerza colectiva que lo hicieron posible.
El reto fue grande.
La victoria es histórica.
















