Con Iván Cepeda, a ganar en primera vuelta
En la arena política, los argumentos se derrotan con ideas y los candidatos con votos. Sin embargo, cuando las reglas del juego se retuercen en los escritorios para frenar lo que parece inevitable en las urnas, ya no hablamos de democracia, sino de veto.
La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de bloquear la participación de Iván Cepeda en la consulta del 8 de marzo es un movimiento que trasciende lo jurídico. Bajo una interpretación cuestionable de la normativa, el organismo busca inhabilitar al candidato que ya ostenta el respaldo de más de 1.5 millones de ciudadanos obtenidos en la consulta interna de octubre. A esto se suma un ataque coordinado contra el Pacto Histórico, la revocatoria de listas clave al Congreso, como la de Bogotá y otras 15 regiones, en un intento por desmantelar la representación legislativa del progresismo.
Iván Cepeda no ha tardado en responder. Con la serenidad que lo caracteriza, pero con la firmeza de quien defiende un mandato popular, ha anunciado que el Pacto Histórico se retira de una consulta viciada para competir directamente en la Primera Vuelta.
La cita es en la Primera Vuelta. Allí, donde no valen las interpretaciones de los magistrados sino la voluntad de los ciudadanos, se decidirá si Colombia sigue avanzando o si permite que el veto sea quien dicte el futuro del país.




