El Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama suele centrarse en campañas masivas de prevención, autocuidado y detección temprana. Sin embargo, este discurso homogéneo pasa por alto que la posibilidad de acceder a una mamografía, un diagnóstico oportuno o un tratamiento adecuado no depende únicamente de la voluntad individual. Para las mujeres negras y aquellas que habitan los territorios rurales, la brecha de atención médica representa una barrera estructural que condiciona directamente sus probabilidades de supervivencia.
Diversos análisis sobre inequidad en salud evidencian que las mujeres afrodescendientes registran tasas de mortalidad considerablemente más altas por cáncer de mama frente a otros grupos poblacionales. Esta disparidad no responde a factores genéticos aislados, sino a la acumulación de sesgos raciales en el sistema sanitario, diagnósticos tardíos y la falta de protocolos con enfoque diferencial que reconozcan las particularidades de cada territorio.
Abandono estatal y precarización de los centros de salud territoriales
En las zonas rurales y alejadas de las grandes capitales, la infraestructura hospitalaria de alta complejidad es prácticamente inexistente. Una mujer que detecta una anomalía en su cuerpo debe enfrentar trayectos de varias horas o días, costos de transporte inasumibles y trámites burocráticos interminables ante la red de aseguradoras antes de conseguir una cita con un especialista.
A esta centralización de los servicios de salud se suma la precariedad económica que afecta de forma desproporcionada a las comunidades históricamente excluidas. Priorizar el viaje a un centro urbano para realizar un examen médico implica muchas veces suspender las labores de sustento o el cuidado del hogar, postergando la consulta médica hasta etapas avanzadas de la enfermedad.
Del discurso preventivo a la garantía real de derechos
Hablar de justicia social implica reconocer que el cáncer de mama no impacta a todas las vidas por igual. La prevención real requiere ir más allá del lazo rosa y exigir que el Estado garantice infraestructura médica en las regiones, personal capacitado libre de sesgos raciales y rutas de atención descentralizadas que no condenen a las mujeres rurales y étnicas al abandono institucional. La salud no puede seguir funcionando como un privilegio urbano, sino como un derecho humano irrenunciable en todos los rincones del territorio.
Referencias
Breastcancer.org. (2020). Estudio confirma mayor tasa de mortalidad por cáncer de mama en mujeres negras. Recuperado de https://www.breastcancer.org/es/noticias/mayor-mortalidad-por-cancer-mama-en-mujeres-negras
Revista Facultad Nacional de Salud Pública. (2014). Iniquidades en la atención del cáncer de mama. Scielo Colombia. Recuperado de http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-386X2014000300005




