Desde el Proceso de Comunidades Negras PCN expresamos nuestra profunda preocupación frente a los recientes hechos de violencia presentados en el departamento del Cauca entre los pueblos hermanos Misak y Nasa.
Lamentamos profundamente la pérdida de vidas humanas, incluyendo la de autoridades tradicionales, y extendemos nuestra solidaridad a las familias y comunidades que atraviesan este momento de dolor. La desarmonía entre pueblos que históricamente han resistido juntos por la defensa de sus derechos colectivos y el territorio es una herida profunda para todos los procesos organizativos del país.
Hacemos un llamado fraterno a las autoridades, mayores y comuneros de ambos pueblos para que la palabra y la sabiduría ancestral guíen la resolución de estas diferencias. Invitamos a desescalar las acciones de hecho y a recurrir a los sistemas propios de diálogo y concertación para restablecer el equilibrio y la convivencia.
Al mismo tiempo, exigimos al Estado colombiano y a las instituciones competentes que asuman su responsabilidad en la protección integral de la vida. Instamos al Gobierno Nacional a garantizar los corredores humanitarios necesarios para la atención médica urgente de las personas heridas y a establecer de manera inmediata espacios de diálogo efectivos. El Estado debe facilitar los canales institucionales, operativos y jurídicos que permitan solucionar de fondo las tensiones que originan este conflicto, respetando siempre la autonomía de los pueblos étnicos.
La defensa del territorio es la defensa de la vida. Reafirmamos nuestra disposición para acompañar la reconstrucción de la armonía intercultural en el Cauca y reiteramos que la paz solo se construye garantizando los derechos de quienes habitan los territorios.
Proceso de Comunidades Negras PCN 21 de mayo de 2026




