Desde la Universidad Propia del Pueblo Negro – UNIPROPIA, celebramos con profunda alegría, admiración y orgullo el reconocimiento a la maestra e investigadora María Isabel Mena García, una mujer que durante años ha dedicado su vida a transformar la educación en Colombia desde una mirada afrocentrada, dignificante y profundamente humana. Su reciente aparición en El Tiempo, donde se resalta su apuesta por llevar la educación afro a la escuela, confirma la trascendencia de una trayectoria construida con rigor académico, compromiso ético y amor por nuestras raíces.
Para la Universidad Propia, este reconocimiento no solo honra su nombre, sino que también reafirma la importancia de las luchas pedagógicas que por décadas han insistido en la necesidad de una escuela que nombre, represente y valore a las niñas y niños negros desde sus propias historias, memorias y saberes.
María Isabel Mena García ha sembrado semillas de saber y hacer en escuelas, universidades, procesos comunitarios y escenarios de incidencia pedagógica, dejando huellas profundas en cada proyecto trazado desde la educación, la etnoeducación y la construcción de identidad. Su voz ha sido clave para recordarnos que el legado no es algo que se descubre cuando alguien ya no está, sino una obra viva que se cultiva desde ahora, en la cotidianidad del aula, en la palabra compartida y en la formación de las nuevas generaciones.
En UNIPROPIA compartimos plenamente esa visión de legado vivo. Por eso reconocemos el inmenso valor de seguir formando a nuestros niños y niñas, a quienes amorosamente denominamos renacientes, en el orgullo por sus raíces, en la dignidad de su historia y en la fuerza de su identidad como infancias negras que crecen con conciencia, memoria y horizonte colectivo.
Nos llena de esperanza saber que una mujer que hace parte del equipo impulsor de este proceso siga recibiendo los frutos de tantos años de trabajo, lucha y pedagogía liberadora. Cada uno de sus logros es también un motivo de alegría para nuestra casa de pensamiento, porque representa el avance de una educación propia, antirracista y comprometida con la vida digna de nuestros pueblos.
Hoy exaltamos su camino, abrazamos su legado presente y reiteramos nuestro compromiso institucional de seguir caminando junto a maestras, lideresas y académicas que hacen de la educación una herramienta de transformación, justicia y libertad.
Gracias, maestra María Isabel Mena García, por sembrar futuro en cada niña y niño negro que aprende a nombrarse con orgullo.




