Los 55 Estados miembros de la Unión Africana preparan una demanda ante la Corte Internacional de Justicia contra Reino Unido, Francia, España y Portugal por los siglos de esclavitud y dominación colonial. La estrategia avanza desde reuniones en Lusaka, Zambia, y cuenta con el respaldo de la Comunidad del Caribe (Caricom), que ya había intentado sin éxito una acción similar en 2014.
Los equipos jurídicos buscan que la trata trasatlántica sea declarada crimen contra la humanidad. Las reparaciones exigidas no son exclusivamente monetarias: incluyen alivio de deuda, financiación para el desarrollo y disculpas oficiales. El modelo que inspira la estrategia es el caso Chagos, que obligó a Londres a ceder un archipiélago que administraba ilegalmente durante décadas.
Para la diáspora africana en las Américas, esta acción nombra en el plano internacional lo que el pueblo negro lleva siglos exigiendo desde los territorios.




