Desde su creación en 1999, la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados, AFRODES, ha venido denunciando ante las autoridades nacionales e internacionales las alarmantes cifras de desplazamiento (más de 1 millón de afrocolombianos desplazados) y confinamiento forzado de las comunidades afrocolombianas, al igual que las masivas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos y étnico-territoriales asociados a este proceso progresivo de expulsión territorial y usurpación patrimonial violenta.
En el camino de buscar una respuesta efectiva e integral a tan profunda crisis humanitaria, AFRODES ha mostrado cómo el desplazamiento desproporcionado de la población afrocolombiana ha conducido a la progresiva destrucción de nuestras familias, proceso organizativo y grupo étnico, y cómo esta vulneración sistemática de nuestro derechos fundamentales es agravada hasta extremos intolerables por la re-victimización de nuestras comunidades, sus líderes y lideresas, como efecto de la ineficiente e ineficaz atención que las autoridades colombianas vienen dando a nuestra crisis humanitaria (1996-2011), y a nuestra persistente exclusión y discriminación estructural (1810-2011).
En este proceso de resistencia y defensa de los derechos humanos y étnico territoriales de las comunidades afrocolombianas AFRODES, sus líderes y lideresas, vienen siendo víctima de una persecución sistemática, desplegada a través de una larga serie de amenazas, hostigamientos, ataques, intentos de homicidio y asesinatos; el último de ellos el de Jair Murillo el 17 de Julio de 2010 en la ciudad de Buenaventura. Esta crítica situación -que venimos denunciando- ha conllevado a que de los tres presidentes de AFRODES dos estén ahora en el exilió, luego de sobrevivir a atentados mortales, y a que nuestra actual presidenta goce de medidas de protección emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. 
Presentamos estos antecedentes como contexto de esta COMUNICACIÓN, ya que es precisamente la persistente situación de inseguridad afrontada por AFRODES, sus líderes y lideresas, y la ya también persistente desprotección institucional a ella asociada, la que obliga a AFRODES a hacer pública tan crítica y persistente situación y con ello solicitar, en la medida de sus posibilidades institucionales y personales, la respectiva atención y solidaridad. La situación actual es la siguiente:
En octubre de 2010 AFRODES efectuó una visita oficial a los EE.UU. denunciando la persistencia de la crisis humanitaria afrocolombiana del confinamiento y desplazamiento forzado, mostrando la continuidad de las violaciones a los derechos humanos y cómo luego de las amenazas de “muerte y exterminio” proferidas por los grupos paramilitares contra las organizaciones afrocolombianas (los Rastrojos Abril de 2010, las Águilas Negras Mayo de 2010), se había iniciado una serie sistemática de asesinatos contra los líderes y lideresas afrocolombianos, así: Ø  18 de Mayo, Rogelio Martínez (MOVICE). Rogelio era un miembro del movimiento de las víctimas (MOVICE) y un líder de los desplazados internos que encabezó los esfuerzos para asegurar la devolución de tierras, presuntamente robados por las fuerzas paramilitares en 2001, a 53 familias en un área conocida como la finca Alemania. Fue brutalmente asesinado por un grupo de encapuchados en Sucre, San Onofre.
 
Ø  20 de Mayo, Estrella Hinestrosa Robayo (ASODES) Estrella era una defensora de los derechos de las mujeres de reconocida trayectoria e importante líder de desplazados, quien era presidenta de la Asociación de Desplazados con Dignidad y Seguridad Social, ASODES. Fue asesinada en Granada Meta por dos hombres en moto que le propinaron 4 tiros.
Ø  23 de Mayo, Alexander Quintero (Presidente de Asociación de juntas de Acción Comunal del Alto Naya). El líder afrocolombiano estaba apoyando activamente el proceso de reconstrucción social, verdad y reparación para las víctimas de la brutal masacre de 2001 de al menos 110 personas en el río Naya. Él trabajaba con las víctimas y desplazados  para garantizar el respeto de los derechos territoriales de las comunidades afro-colombianas. Fue asesinado por desconocidos en Santander de Quilichao, Cauca.
Ø  6 de Junio, Jaider Julio (Ashudebol). Este importante líder afrocolombiano de la Asociación Humanitaria de Bolívar, era ampliamente reconocido por su trabajo cultural y social. En el hecho fue herida su hija de tres años. Jaider lideraba un proceso con la Secretaria de Interior del Distrito de Cartagena, desde donde desarrollaba un programa de resocialización de jóvenes en riesgo. El líder juvenil fue asesinado por desconocidos en el barrio Nelson Mandela de Cartagena. 
Ø  3 de Julio, Andrés Medina (Colectivo Afrocolombiano Son Batá) . Este líder y gestor cultural afrocolombiano de 24 años, cuyo proyecto según decía era «robarle jóvenes a la guerra con arte, música y cultura», fue asesinado en Medellín por dos hombres armados que le propinaron 3 tiros en la cabeza.
Ø  Como señalamos AFRODES fue víctima de esta ola sistemática de asesinatos el 17 de julio de 2010 cuando Jair Murillo fue asesinado a tiros por desconocidos mientras caminaba por el barrio Lleras en Buenaventura. 
 
 
Ahora bien, nuestra visita a los EE.UU. tuvo como efecto que además de que la Comunidad Internacional se pusiera al tanto de estos lamentables hechos, que el Vicepresidente Angelino Garzón en llamada a Washington Office on Latin America -organización que nos concedió su premio 2010 de Derechos Humanos y que facilitó nuestra visita- se comprometiera (octubre de 2010) a dar una respuesta efectiva a esta crítica situación de inseguridad. No obstante, como veremos a continuación, las cosas no han sido así: desde nuestro regreso a Colombia, en noviembre de 2010 no hemos recibido ninguna respuesta institucional, y consecuentemente, ninguna medida de proyección, a pesar de que nuestras continuas denuncias demuestran que nuestra amenazante situación de inseguridad se ha venido profundizando.
Últimos hechos:
1.        Octubre de 2010. En medio de nuestra visita a EE.UU. llegan nuevas amenazas del grupo paramilitar las Águilas Negras contra 80 organizaciones humanitarias en su mayoría de desplazados, amenazas de “muerte y exterminio” que nos acusan de “guerrilleros”, dirigidas contra AFRODES, otras organizaciones afrocolombianas, ONG’s e instituciones nacionales e internacionales y defensores de derechos humanos.
 
2.        Febrero 7 de 2011. El señor TOMAS MARTINEZ Vicepresidente de la Junta Directiva Nacional de AFRODES a las nueve de la noche cuando se diría a su vivienda en el barrio la Isla de Soacha se le acerca un individuo que le dice “guerrillero H.P. te voy a matar muy pronto porque eso es lo que merecen los terroristas”.
 
3.        Febrero 11 de 2011. A las 6 de la tarde el señor EUSEBIO MOSQUERA Tesorero de la Junta Nacional de AFRODES, salía de la oficina de AFRODES fue interceptado por una persona que venia haciéndole seguimiento desde el año pasado quien se le quedo mirando, Eusebio también le mira, pero el señor le pregunta de forma grosera “de que me mira” Eusebio le responde no lo estoy mirando, el otro responde ya los tenemos ubicados y en cualquier momento procederemos. Posteriormente alguien le informo a la Junta Directiva de AFRODES que este señor es reinsertado de las autodefensas unidas de Colombia (grupo paramilitar que negocio con el Gobierno de Álvaro Uribe).
 
4.        Febrero 13 de 2011. LUZ MARINA BECERRA Y GLADYS STELLA ROMAÑA, Presidenta y  Secretaria General respectivamente de la Junta Nacional de AFRODES salieron de sus respectivos apartamentos por la carrera séptima con calle 1 A sur se dirigían a la carrera 10 para despedir a una prima de Luz Marina y fueron seguidas hasta la carrera novena por dos individuos con porte militar. Cuando regresaban de carrera 10 nuevamente estos mismos señores estaban sentados enn los escalones que hay para subir a la carrera 7, Stella se asustó demasiado ya que ella nunca había sufrido una situación de esa y pensó que “esta es fin, afortunadamente en el momento subían otras personas y lograron pasar con ellos. Lo preocupante de todo es que posteriormente estas personas sospechosas entraron al conjunto residencial donde ellas viven sin que nadie se lo interrumpa; pero ya cada una de ellas había protegido en su respectivo apartamento.
 
5.        15 de febrero de 2011. Nuevas amenazas de “persecución y muerte” proferidas por las Águilas Negras y mencionan a casi las mismas organizaciones y plantean que se consideren muertos todos los incluidos en el panfleto anterior. Desde luego, también aparece AFRODES Colombia y algunas de sus organizaciones filiales.
 
6.        14 de marzo de 2011. Las Águilas Negras reiteran sus amenazas contra AFRODES, sus filiales y personas específicas de la organización, otras organizaciones y defensores de derechos humanos, señalando: “no descansaremos hasta verlos muertos” y que si creemos que “colocando las denuncias ante la fiscalía nos vamos a salvar”, sindicándonos de nuevo de “guerrilleros que se cubren el rostro con la fachada de ONG’s, Organizaciones de Desplazados (…) Defensores de Derechos Humanos”.
Estos ataques sistemáticos contra AFRODES, que hemos venido denunciando reiteradamente ante las respectivas autoridades, en especial la Fiscalía, sumados a la impunidad y desatención institucional a ellos asociada, en particular por parte del Ministerio del Interior y de Justicia en su calidad de responsable del deficiente y no diferencial programa de protección hasta ahora implementado[1], tienen en riesgo inminente a nuestra Organización[2]; especialemnte si se tiene en cuenta que AFRODES es un actor importante en el complejo proceso de garantía y reparación de los derechos fundamentales de las comunidades afrocolombianas adelantado en desarrollo de la Ley de Víctimas y Tierras (2011).
En consideración a todo lo anterior, y en reconocimiento del 2011 como el año internacional de las personas de ascendencia africana en el mundo[3], AFRODES resuelve:
 
1. Solicitar una respuesta inmediata de protección integral para AFRODES al Gobierno Nacional. Recomendamos a su vez al Gobierno Nacional en cabeza del Presidente Juan Manuel Santos Calderón:
1.2    Realizar pronunciamiento público en el que de forma explícita y contundente se exprese el rechazo del Ejecutivo a las amenazas sistemáticas que los grupos paramilitares hacen contra las organizaciones afrocolombianas y demás defensores de derechos humanos.
1.3    Promover de forma acelerada y efectiva la investigación y la condena respectiva de los responsables de estas amenazas y demás violaciones a los derechos de los líderes/lideresas afrocolombianos y demás defensores de derechos humanos.
1.4    Adelantar un proceso decidido para corregir la política institucional de protección vigente, cuya ineficaz e ineficiente aplicación continúa generando situaciones que no tienen correspondencia con la situación de riesgo enfrentada, debido a la total ausencia de atención diferencial, y la reiterada exclusión y/o dilatación para proporcionar medidas de protección adecuadas a las organizaciones afrocolombianas amenazadas, sus lideres, lideresas y familias.
 
2         Solicitar a la Comunidad Internacional y Nacional que, con el propósito de hacer efectiva esta solicitud, respalde de forma decidida nuestra petición, previendo así nuevas violaciones contra la vida e integridad de nuestros líderes y lideresas; violaciones que para las comunidades afrocolombianas y  su proceso organizativo sin duda serían irreparables.
 
 
Atentamente,
 
 
 
Junta DirectivaAsociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados, AFRODES.
 

 

[1] De hecho el Programa de Protección hasta ahora implementado en lugar de atender las solicitudes de protección requeridas por AFRODES, en comunicado del 17 de marzo de 2011 firmado por Luz Stella Moncada Duarte del Programa de Protección del Ministerio del Interior y de Justicia, decide suspender nuestras escasas medidas de protección asignadas (teléfono móvil), señalando, en contravía con la protección constitucional especial y reforzada ordenada por la Corte Constitucional (Autos 005 de 2009 y 384 de 2010) para las comunidades afrocolombianas desplazadas y confinadas, y de los requerimiento específicos de atención para la protección de los líderes y lideresas de nuestra comunidad (Auto 200 de 2007), que nuestra situación es de “riesgo ordinario”, y que por tanto no podemos “solicitar medidas especiales de protección”.
[2] Esta situación han obligado a los miembros AFRODES Colombia y líderes/lideresas de AFRODES de las distintas regiones del país a tomar múltiples medidas de autoprotección, entre otras: (a) Modificar hora de llegada y salida de la oficina; (b) Andar siempre acompañados de alguien; (c) Cambiar de ruta constantemente; (d) Algunos han cambiado de Apartamento (nuevo desplazamiento; (e)  Otros duermen en sitios distintos todos los días; (f) Otros duermen esporádicamente donde amigos o familiares cercanos; (g) reducir la movilidad y participación por las amenazas (confinamiento).
[3] El 2011 ha sido declarado el Año Internacional de las Personas de Ascendencia Africana por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Resolución A/c.3/64/L.44/Rev.1. 20 de noviembre de 2099); esta Resolución, de importante aplicación para el caso colombiano, hace un llamado a los Estados e instituciones a iniciar acciones que permitan mejorar los derechos humanos, tanto civiles y políticos, como económicos, sociales y culturales de los afrodescendientes; además hace un llamado a las Agencias de las Naciones Unidas a que dentro de sus actividades, incluyan acciones que atiendan el año internacional de los Afrodescendientes.