Hechos:

En enfrentamientos entre las FARC-EP y la Infantería de Marina que se dieron el día sábado, 10 de octubre de 2009, a la 4 p.m., en el trayecto entre Pueblo Nuevo y Bellavista del Río Satinga, fue herido en la vereda de Chapíl por una bala perdida el menor Juan Carlos Caicedo Valencia de unos 15 o 16 años de edad, estudiante del tercer grado. Fue atendido en el puesto de salud, donde se le extrajo la bala ambulatoriamente. La Infantería de Marina no lo reportó como un civil herido. Adicionalmente, en los mismos enfrentamientos fueron heridos y reportados oficialmente un miembro de las FARC-EP, alias Piolín, y un Infante de Marina que fue trasladado a Tumaco.

 

Por los enfrentamientos armados que duraron alrededor de una media hora, se vieron forzado a desplazarse las comunidades afrocescendientes del Consejo Comunitario Río Satinga de las veredas de Chocho (16 familias), Bellavista (40 familias), Chapíl (18 familias), Pueblo Nuevo (43 familias), Conejo (14 familias), Bella Unión (7 familias), Barro Caliente (10 familias), Barbacoitas y Travesía, que se refugiaron en el colegio y las casas de la vereda Las Marías del mismo Río más abajo. Las clases en el Colegio de las Marías tuvieron que ser suspendidas. En un total huyeron 183 familias afro. Igualmente se desplazaron el día siguiente la mayoría de las comunidades indígenas de Casa Grande (26 familias) y parte de Tórtola (4 familias), que se refugiaron en el albergue humanitario construido en la vereda de Bocas de Víbora, a pocos minutos de Bocas de Satinga.

 

Los hechos se dan en el siguiente contexto:

La Infantería de Marina tiene una base en la vereda de Conejo, Río Satinga. En la parte alta del Río Satinga hay presencia del 29 frente de las FARC-EP. La Infantería de Marina y el Ejército están realizando desde hace un mes una avanzada por el Río, asegurando el camino a unos 300 erradicadores manuales de cultivos de uso ilícito.

 

En el municipio de Iscuandé, que también pertenece a la zona norte de la Costa Pacífica Nariñense, igualmente hay enfrentamientos desde hace dos semanas, en donde también se da una avanzada de la Fuerza Pública y que han provocado un desplazamiento masivo de la población civil.

Situación de atención de las comunidades en el desplazamiento masivo:

 

Apenas se dio el desplazamiento masivo, la alcaldía municipal de Olaya Herrera colaboró con una primera pequeña remesa de emergencia. También mandó una brigada médica para la atención de la población desplazada en las Marías.

El martes, 13 hizo presencia la Cruz Roja Internacional, haciendo una valoración de la situación.

También Médicos sin Fronteras visitó en los primeros días a la población desplazada y al ver que ya no tenían lo suficiente, entregó una remesa de alimentos no perecederos más necesarios que debiera alcanzar hasta el día miércoles de la otra semana. También entregó por familia un plástico y una cobija para dormir.

Acción Social hizo presencia el día miércoles, 14 de octubre, al cuarto día de los hechos. Prometió ayuda de emergencia para los días martes o más tardar miércoles de la semana entrante, es decir para el 20 o 21 de octubre.

El día jueves, 22 de octubre, llegó la visita de ACNUR.

 

El equipo pastoral de la Parroquia estuvo al tanto desde el inicio y tiene un delegado en el comité municipal del desplazamiento que se activó. El día sábado, 17  y domingo, 18 de octubre una delegada de la Pastoral Social visitó los dos centros de acogida. Al constatar las necesidades en cuanto a elementos de aseo personal, la Pastoral Social de la Diócesis aportó un pequeño kit de aseo por cada una de las 180 familias y 6 kits veredales, con el fin de poder hacer el “puente” hasta que llegue la ayuda de emergencia prometida de Acción Social.

 

Pero, la ayuda de Acción Social aún no ha llegado:

En este momento las comunidades desplazadas del Río Satinga se encuentran en una situación muy complicada, ya que hasta la noche del viernes, 23 de octubre, es decir prácticamente a dos semanas del desplazamiento, todavía no les ha llegado ninguna ayuda de emergencia de parte de Acción Social. Siguen durmiendo sobre un plástico y una cobijita tendida por familia y la remesa de Médicos sin Frontera no estaba calculada para tantos días.

Una vecina de la vereda cuenta que ha tenido que curar ya 6 casos de “espanto”, lo que indica que se necesitaría atención psicosocial.

 

Según la denuncia de los pobladores, la situación se agrava más por el comportamiento que han tenido los erradicadores manuales, quienes a su paso han estado robando los productos de pan coger que encontraron en las fincas de los campesinos. Así que en este momento, en la zona del Río Satinga, no hay suficiente pan coger para sus habitantes. Además, por el peligro que representa la presencia de los diferentes actores armados, la gente no puede ir a trabajar a sus fincas más adentro o a cazar. Según comentarios, los actores armados les han aconsejado quedarse cerca de sus casas.

Además, después del enfrentamiento, las FARC-EP al parecer habían dado la orden de no desplazarse y varias veredas de la parte alta están en situación de confinamiento, igualmente sin poder trabajar en sus parcelas. Estas comunidades tampoco han sido atendidas hasta el momento.

 

 

Colegio Las Marías – Río Satinga